Llega un momento en el que se traspasan los límites... todo tipo de límites.
Parece que todo el mundo se pone de acuerdo para hacerlo al mismo tiempo.
La paciencia nunca estuvo entre mis virtudes.
Me cansé de perdonar, de olvidar, de sonreír, de llorar , de soportar, de saber, de callar... de llevar sobre los hombros tanta carga y tanta pena que no eran mías.
Me cansé de ser buena persona; o de intentarlo.
Por más que quiera hay rencores que duelen como en aquel instante. Juro que intento olvidar, perdonar, seguir siendo la que era...pero ya no puedo. Me odio a mí misma por ello, pero me puede el resentimiento.
Espero que esto cambie con el tiempo...
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