domingo, 22 de enero de 2012

El mal del hielo

El problema de vivir en frío, es que al final se te hiela todo el cuerpo. Esta enfermedad comienza por los pies y va subiendo hasta llegar a la cabeza.  Los afectados no lo consideran enfermedad, pues dicen que hace que desaparezca el dolor. La persona afectada no es consciente de lo que le pasa. Es una persona cercana la que le suele a visar cuando, por ejemplo, las ruedas de un coche le pasan por encima, y no lo nota. O cuando se clava cristales y no lo siente, incluso se sorprende y se pregunta qué ha pasado al ver la sangre.

El rojo que brota de sus pies es el mismo color que se irá apagando en su corazón. Pero esto no es lo peor, lo peor es que la persona que descubre este mal sea realmente cercana a la persona afectada, pues el hielo hará que cesen los males del enfermo, pero nadie aliviará el profundo dolor en el pecho de la persona que lo acompaña. No existe peor mal en el mundo que amar a una persona que sufre el mal del hielo, ya que ésta ni siquiera es capaz de comprender el concepto amor.

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