Cualquier relación amorosa puede explicarse a través de la metáfora de la puerta, que consiste en lo siguiente:
X (la persona que utiliza la metáfora) se encuentra en una habitación. Al otro lado de la puerta, hay un pasillo, y la habitación de Y.
Ejemplos:
A X le gusta Y, pero Y no lo sabe: pues X se encuentra junto a la puerta de Y, pero Y está a su bola en la habitación. ¿X actúa? entonces habrá pegado en la puerta. ¿Y reacciona? entonces se acercará a la puerta... ¿pero dará el paso para estar con X? En caso afirmativo, Y abrirá la puerta o dejará que X la abra para entrar en su habitación. Pero si no lo hace, porque no está seguro, ambos se quedarán junto a la puerta, separados por ella. Ni que decir tiene que si Y no está interesado en X, no se molestará en acercarse a la puerta.
Ahora pensemos que X cree que Y está interesado en él, y lo acepta. Y estará felizmente en su habitación, mientras que X, pensando que Y está al otro lado de su puerta la abrirá, y se encontrará el pasillo vacío.
¿Dónde estás tú?
Es una tontería, pero tiene su gracia oye xD
PD: Lolo, ya he escrito algo, que conste xDDDD el siguiente capítulo está en proceso :)
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